Mujer de verano

Miro tu cuerpo pasear por la calle, y las miradas penetrantes a tu ser. Más de uno pensaría sin dudarlo en pasar la noche contigo, pero yo no. Tus piernas son veneno color miel y tus ojos azul mar hipnotizan a cualquiera. Te veo pasar y recuerdo nuestra historia. Las largas caminatas en el parque y las increíbles noches en la cama. Tu piel era un manto para mi alma, y tus labios eran alimento para mis deseos. Y el tiempo pasó, y nuestra historia se volvió un tormento de infidelidades, un mar de inseguridades y todo un album de pesadillas. Te veo caminar cerca de mi, sin devolverme la mirada, y en ese momento te detienes ante un extraño, y envonviendolo con tu cuerpo y brazos, sellas el pacto con un beso. Y al mirar esa escena solo puedo decirme con rabia: “Siento que me vuevlo a enamorar de ti”.

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Blade Runner y el cine de culto

Blade Runner, es una película de Ridley Scott estrenada en 1982. Basada en la novela “Sueñan los androides con ovejas electricas” (1968) de Philip K. Dick, esta pelicula se ha vuelto un must-watch entre los fans del cine y de la ciencia ficción. Pero ahora con la salida de Blade runner 2049, escuche distintas opiniones de la pelicula. Desde gente que la amó mas que la original, hasta quien deststó la historia y se le hizo aburrida. En mi caso me agradó, mas critico el querer forzar una secuela, y es que Blade Runner es una pelicula de culto, lo cual hace que sea una pelicula cuyo público sea poco pero leal.

El cine de culto es una categoría especial, no es un cine que se destaque por ser exitoso en taquilla, de hecho muchas veces son fracasos en taquilla. Este cine gana el estatus de “culto” con el tiempo. Blade Runner es odiada para la mayoría por una simple razón, la historia es larga y para muchos es aburrida. Pero he ahí donde entra a la parte de culto, no es una historia para cualquiera, su público está compuesto de leales fanáticos de la ciencia ficción. Ahora es una película de culto también por su valor como influencia a las obras que vinieron después de ella.

Quizás la mayor influencia fue que los principales representantes del Cyberpunk se basaron en esta película para generar sus mundos. Por eso es que con el tiempo esta película fue galardonada con un público fiel. Después de ver Blade Runner 2049, vi que Denis Villeneuve logró mantener esa alma de la primera entrega, explorando todavía mas la historia que se había desarrollado en la original, y a pesar de sus fallas, es una gran película de Ciencia ficción.

No puedo culpar a quien no le guste esta película. Alguna vez escuché que el cine es una cuestión de conexión, mas que de técnica. Para quien sea un cinefilo o un fan de la ciencia ficción, esta película es un clásico, y pues el verla te hace conocer la influencia que tuvo en el cine.

Criptonomicón

Hola

Hace mucho que no he logrado escribir algún cuento y la verdad estoy algo crudo con mis ideas. Así que ahorita hare otro enfoque y comentaré algunos libros que he tenido la oportunidad de leer y terminar. Y decidí empezar con “Criptonomicón” de Neal Stephenson. Es un libro que conocí en la universidad, pero que pude leer hasta que entré a trabajar.

¿Por qué ese libro? Primero, es quizas una de las novelas mas grandes de la ciencia ficción y que es poco probable que la lleven a la pantalla grande; segundo, es una historia en 2 lineas de tiempo, y con esto me refiero a que se ambienta en 2 épocas increibles de la historia, una es la Segunda Guerra, y la otra es la época moderna; tercero, es una historia con elementos reales y no solo hablo de personajes, me refiero también a elementos, terminos, e incluso algoritmos que se aplican en la vida real en la computación.

El libro como ya mencioné, se enfoca en 2 lineas del tiempo y cada linea tiene su personaje principal. En la segunda guerra, Lawrence Pritchard Waterhouse, es un matemático y criptoanalista que está enfocado en resolver un código todavia más secreto que el Enigma (usado por los nazis en la vida real para cifrar sus comunicaciiones), junto con algunos personajes como Bobby Shaftoe o Enoch Root (y algunos personajes historicos como el gran Alan Turing o el General McArtur), deberan infiltrarse en territorio enemigo y vencerlo por medio del engaño y los secretos. En la linea actual, Randy Waterhouse (nieto de Lawrence), debera de enfrentarse en una busqueda del tesoro al Dentista y asi poder crear la Cripta (un paraiso de datos y con una moneda digital), mientras va sufriendo golpes personales e incluso algunos peligros reales.

Este libro como comente tiene información veridica, incluyendo un manual de cifrado de mensajes llamado Solitaire (debido a que se realiza con una baraja). Lo sorprendente de este dato es que el libro casi tenia que ser públicado sin las instrucciones para este cifrado, debido a que se consideraba técnologia del tipo militar en EEUU.

El libro puede parecer algo raro, pues fue escrito y publicado en los 90s/2000 así que da la impresion de ser algo obsoleto, pero trajo algunas ideas interesantes como lo que es el paraiso de datos, algo que en estos dias existe en algunos servidores.

Me parece oportuno de leer ese gran libro.

La silueta

Dedicado al gran Carlos Bustos: escritor, maestro y un buen amigo

—¡Alguien ayúdeme! se escuchó los gritos aterradores de una joven.

No eran más allá de las 2 de la madrugada, y todos los vecinos nos despertamos espantados por esos gritos. Cuando mire por la ventana, solo vi a una joven de no más de 19 años. Baje corriendo y vi a una multitud rodeando a la joven, que seguía gritando. Nadie sabía qué pasó, así que como jefe de policía me deslice entre la gente, marcando un camino para acercarme a la joven.

—Den espacio, —decía con voz firme — ¿Cuál es su nombre?

—Alicia —contestó la joven entre sollozos y con la voz quebrada.

—Alicia, ¿Qué fue lo que pasó? —pregunté, mientra mi mano izquierda acariciaba su espalda para tratar de calmarla

—M-mis amigos y yo fuimos a una casa abandonada de afuera de la ciudad.

Los murmullos no se hicieron esperar y entre el público, se empezó a escuchar los sonidos de viejas leyendas. Las mujeres metieron a los pequeños a sus casas, con apuro y las ancianas empezaron a rezar. Ante tal imagen, decidí pasar a la joven a mi casa, esperando no empeorar el caos que causó esa revelación. La pase a la sala y le ofrecí un poco de agua o te. La joven estaba paralizada, con la mirada perdida que no respondió a nada de lo que le preguntaba. Agarre mi radio y avisé a las patrullas en turno que realizarán un cerco en la vieja casa abandonada.

—No permitan curiosos —dije

—¿Y si hay algún cuerpo?

—He dicho que no entren, si hay algún cuerpo tapen la reja y ya. Y llamen a todos los que no están en servicio para que vayan a vigilar.

Apague la radio y volví con la joven. Seguía perdida, traumatizada por lo que había pasado y a pesar de cualquier cosa que le ofreciera, no reaccionaba.

—¿Supongo que sus amigos no vieron el letrero de “No pasar”? —pregunte con voz suave.

—S-s-si, pero no creímos que pasaría algo así.

—¿De donde vienen? ¿Que hacían en ese lugar?

—Venimos de la capital. Estábamos yendo a la playa cuando se nos hizo noche, no teníamos dinero para un hotel así que decidimos meternos en esa casa.

—¿Como sabían que estaba abandonada?

—Por el aspecto y además tocamos a la puerta y no tenía llave cuando la abrimos. Le dije a mi novio que no entraramos pero me dijo que no iba a pasar nada

La joven empezó a llorar de nuevo. Busqué unos pañuelos y se los pasé. Nada tenía sentido para ella. así que contra cualquier lógica, le di una copa de whisky.

—Bebe —le dije mientras sujetaba frente a ella el vaso con el fuerte licor —lo que le pasó esta noche no es la primera vez que pasa. Años antes esa casa fue escenario de un crimen similar al suyo. No me ha dicho nada de sus amigos pero supongo que están decapitados.

La joven me miró con sorpresa y terror. La descripción le sorprendió tanto que sin darme cuenta, se había acabado el contenido del vaso. Temblaba más que si se estuviera congelando. Agarré la botella y le serví otro vaso de whisky.

—Yo no tuve nada…—Empezó a decir  la joven con un tono defensivo.

—¿Que ver? Eso lo se, es esa maldita casa. Sus víctimas no tienen nada que ver, solo son títeres. La silueta lo hace todo.

—¿Silueta?

—Le dije que no era la primera vez que pasaba. Un joven, era ateo, decidió mostrar que no existían los demonios. Hizo una invocación de algo tan maligno que no tiene forma propia. Lo que nunca previno era que ese ente, tomaría su cuerpo y devoraría su alma por toda la eternidad. Ese ente mató a toda su familia, o casi. Sobrevivió un pequeño niño, su hermano.

—¿Usted investigo ese crimen? —preguntó la joven.

La mire, saque una vieja foto amarillenta de mi cartera y se la mostré. Alicia quedó espantada con la foto, una familia de cuatro, al lado de una casa, pero no cualquier casa, era el lugar donde Alicia y sus amigos habían irrumpido. La miré a los ojos.

—No, yo vi como la silueta tomó posesión de mi hermano y mató a mis padres.

Los cohetes fantasmas

Fue un día de abril cuando me comentaron del plan. Teníamos que evacuar a 10 millones de personas en todo el planeta, para tratar de mantener en existencia a la raza humana. No podíamos evacuar más personas pues el tiempo no estaba a nuestro favor, y lo peor era que dejaríamos morir a miles de millones. Pocos fuimos los elegidos para este plan y en mi caso me encomendaron el diseño de las naves que salvarían la Tierra.

Un mundo inmenso y me pregunté cómo Noé logró crear el arca sin algún remordimiento. Una historia que en mi caso estaba repitiendo. Todas las mañanas pasaba a la misma cafetería, tomo mi desayuno en silencio junto a decena de personas y las miro sabiendo que no podría salvarlas a todas. Me estaba volviendo frío, como si nada me importara.

Una noche la conocí. Era bióloga y estaba en el equipo encargado del catálogo de semillas para las naves. Nos conocimos en esa fiesta de fin de año. Y mientras bailábamos, nos contamos nuestras aficiones y nuestros sueños. Ella era una mujer espectacular y creía en que lo que hacíamos daría una nueva oportunidad a la humanidad. Una idealista que me dio brillo en mi vida por un tiempo.

Nos casamos y mientras seguíamos trabajando contra reloj, también disfrutábamos la vida. Vivimos la aventura, visitábamos lugares exóticos, ya fuera por nuestros trabajos o en cortos periodos de descanso. Los proyectos iban bien, hasta que un día ella enfermó. No se podía hacer mucho, pues su enfermedad era incurable. Yo seguía enfocado en mi trabajo a petición de ella. Pensaba en que la humanidad podía salvarse. Antes de morir, me pidió que al final salvara la mayor cantidad de personas. Así que decidí ir rediseñando las naves. Tratar de dar más espacio. Y así, antes de la catástrofe termine los diseños y se construyeron.

Se dio la alerta mundial de la catástrofe, un conjunto de mentiras elaboradas para evitar los grandes disturbios. Los elegidos habíamos sido notificados antes. Todos estábamos en un complejo donde estaba nuestro cohete. Subimos al monstruo que creamos, los pocos del equipo que decidimos partir. Deje atrás a mi difunta esposa y todo lo que me importaba, con una gran tristeza.

Las naves despegaron y al mirar por la escotilla vi como cientos de naves iban despegando, en la mitad de la noche, como fantasmas, solo vi la Tierra cuando ya íbamos alejándonos. Vi esa imagen triste de la Tierra intacta. Sabía que morirían miles de millones pronto, cuando vi la Luna tan cerca. Y así cerré mis ojos y pensé en ella por última vez.

La dama del puente

Todas las mañanas la veo. Una mujer de unos 35 años, parada sobre ese puente de madera. La veo y la saludo mientras cruzo con mi bicicleta. No se nada de ella, ni siquiera su nombre. Voy en la bici pensando en ella, hasta llegar a mi trabajo. Ahí dejo de concentrarme en el hermoso fantasma del recuerdo y las matemáticas se vuelven mi día a día. Al salir, vuelvo a pasar por el puente, y la mujer ya no está ahí. Sigo mi camino mientras pienso en ella.

Una mañana de primavera iba paseando, cuando decidí tomar un descanso en un parque. Estaba sentado al lado del empedrado, en el hermoso pasto verde que era como un colchón para mi cuerpo. Ahí de pronto la vi caminar, entonces la saludé. Ella me miró y respondió el saludo de manera formal. Su saludo me congelaba mientras ella seguía su camino.

Esa semana la estuve viendo en el puente sin hacer nada más que estar ahí, como si esperara solo para saludar. Al final decidí pararme y preguntar por su nombre. Me dijo que se llamaba Catherine. Le doy mi nombre y le preguntó por el motivo de estar en ese puente. Ella me comenta que espera a alguien. No pregunto a quien espera, pero me daba la imagen de que esperaba a su amor eterno. De ahí solo me preocupo de acabar la conversación de forma discreta.

Los días pasan y cada día que la veo conozco algo de ella, descubro que le gusta la música y que es una pianista aficionada. Yo le comento mi trabajo, queda fascinada. No conocía gente fuera de mi trabajo que supiera tanto de lo que hago. Ella muestra un genuino interés mientras me escucha hablar. Al final me decido invitarla a un brunch, el cual ella acepta.

El brunch se transformó en una taza de té, y finalmente en una cena. Después de la cena, la lleve a mi casa. Ya estando ahí, la noche se volvió eterna, entre besos y caricias, la noche se volvió mágica. Al día siguiente no la, por lo que supuse que esa noche había sido un error para ella. No la vi durante un tiempo. A pesar de eso, no me sentia mal, pues en mi trabajo me iba excelente, casi terminabamos el proyecto, estaba lleno de ideas locas, y cada vez que estaba haciendo algo, sentía la presencia de ella.

Al final de dos meses terminamos el proyecto y fue aprobado con altas expectativas. Entonces sentí la soledad de nuevo. Unos días después, la volví a ver, en el viejo puente de madera. Me miraba como si un extraño fuese. Yo freno de golpe mi bicicleta y la saludo. Le pregunto sobre donde estaba, y ella me contesta que siempre ha estado conmigo. Yo extrañado, solo la abrazo y beso. Ella al final me susurra: “Soy tu musa, tu inspiración”. Yo la miro y veo como se desvanece de mis brazos.

Al desaparecer, trato de entender si lo que pasó fue un juego de mi mente o de verdad pasó. Llego a una conclusión y decido vivir con ella. Desde entonces siempre la veo en ese puente donde la saludo, platicamos y a veces le invito un brunch esperando que se vuelva algo más.

El encino escarlata

 

La mujer murió, y la enterré bajo ese encino que está en mi patio trasero. Nadie supo que la mate. Una noche basto para soltar mi locura, mientras besaba su cuello por detrás, el fino corte del bisturí sobre su yugular partió su tráquea. Me dio pena verla sufrir asi que termine su sufrimiento con una simple estocada a su nuca. La vi inmóvil entre la sangre y la lleve rápido al agujero que hice al lado de mi hermoso encino.

Pasaron las semanas y la vida pasó normal. El color escarlata se había ido de mi casa, una rápida remodelación me permitió esconder las señales de ese bello aroma. Todos preguntaron donde estaba la mujer, pero las respuestas no llegaron. Mientras yo cubrí el tema con la hermosa vista de mi hermoso encino. Sus hojas verdes enamoraban a cualquiera que lo contemplara.

Fue hasta el final de la primavera que noté la primer hoja escarlata. Como si fuera la primera cana de un hombre viejo, esa hoja apareció. Solo yo lo note. Los días pasaron y vi más hojas que cambiaron de color. Los vecinos lo notaron y se maravillaron con el extraño suceso. Entonces una noche, cuando las brisas golpearon las hojas, me llego esa fragancia singular, que yo no reconocí al instante.

Las noches se fueron haciendo más duras y el aroma volvía a la casa hipnotizando mi olfato y nublando mi memoria. Ese encino me estaba volviendo loco. No podía dormir y empecé a tener que buscar ayuda de medicamentos. El árbol cada día obtenía ese color rojo rubí. Y llamó tanto la atención, que varios científicos buscaban estudiarlo. Me negué a tales estudios pues temía que descubrieran la verdad de lo que había en sus raíces. Cuando el árbol completo su transformación, lo mire. Tenía un hermoso color similar al de un rosal.

Esa noche mientras dormía tranquilo por primera vez en meses, mi nariz noto el dulce olor del árbol. Fue tan intenso que me despertó. No pude resistir y me dirigí al enorme árbol. El aroma me dirigía como si fueran migas de pan que me llevaban al país de los dulces. Llegue a la base del árbol y sin pensarlo, lo empecé a escalar. No pasó mucho cuando llegue al origen del olor. La única hoja verde que había en el árbol. Disfrute de su aroma como un sommelier antes de degustar un buen vino. Entonces una ráfaga de viento empezó a golpearme.

No vi exactamente lo que pasó pero sentí un golpe por detrás. Caí de manera lenta hasta que mi columna impactó contra el césped y me impidió moverme. Veía alrededor con dificultad y estaba rodeado de hojas rojas. Trate de pedir ayuda, pero no pude. Mi cuerpo estaba inmóvil por el dolor. Solo vi el encino moverse de manera sutil hacia mi ser. Era como si esa mujer hubiese tomado la voluntad de mi amado árbol.

El árbol cayó sobre mis piernas, desenterrando sus raíces y con ellas el cuerpo de la víctima de mi crimen. Al llegar los policías y la ambulancia, fui puesto en la camilla, con unas frías esposas sobre mis muñecas. Logré ver el cuerpo de mi víctima entre las ramas del encino. Tan bello, tan frágil e intacto de cualquier descomposición. Su sonrisa era perfecta, como si quedara satisfecha con su vendetta. Yo perdí ambas piernas, y fui condenado por el horrible crimen. No me quedó más que vivir el resto de mi vida encerrado y sin la vista de mi hermoso encino que fue otra vez plantado en mi casa y sigue conservando ese tétrico color sangre.